Pan básico, una receta para comenzar a hacer pan en casa

Esta es la receta más sencilla de pan que se puede encontrar, un pan básico, que con sólo harina, agua, levadura y sal, te permite comenzar a hacer pan en casa, ¡y con buenos resultados!

Aprovecharemos esta receta para explicarte un par de sencillos conceptos y a partir de la receta básica te propondremos un par de alternativas opcionales que ayudarán a que tu pan básico desarrolle más sabor y mejore sus cualidades.

Ingredientes

Harina BlancaAguaLevadura frescaSalTotal
100%62%2%2%166%
500 g310 g10 g10 g830 g

En esta tabla presentamos la cantidad de ingredientes para hacer una buena hogaza, como verás en la parte superior ponemos el “porcentaje del panadero”, que es una excelente manera de escalar las recetas y de comparar unas recetas con otras, ya que con un golpe de vista puedes obtener información importante, como el porcentaje de hidratación de la masa, independientemente de la cantidad de masa que vayas a preparar (para más información revisa el post “Escalado de recetas“)

Variaciones

  • La primera mejora opcional que puedes hacer con tu pan básico es incorporar una porción de harina integral, lo que ayudará a que tu pan tenga más sabor, quita algo de la harina blanca y reemplázala por la harina integral, comienza con entre el 10% y el 25% de harina integral.
  • La segunda mejora opcional es hacer un prefermento el día anterior, toma un cuarto de los ingredientes (para las cantidades propuestas serían: 125 gr de harina, 77 gr de agua, 2.5 gr de sal y 2.5 gr de levadura) y amásalos un poco, deja que fermente entre una y dos horas y guarda esta masa en el frigorífico en un recipiente bien tapado para que no se seque, sácalo una media hora antes de hacer pan al día siguiente e incorpóralo al resto de ingredientes.
  • La tercera mejora opcional que te proponemos es la autolisis, que consiste en mezclar primero la harina y el agua, sin incorporar ni la sal ni la levadura, ni el prefermento si es que lo hiciste. Lo dejas reposar entre media hora y una hora y luego incorpora el resto de los ingredientes. La autolisis sirve para que la harina se hidrate bien y produzca azúcares para que cuando lleguen las levaduras se den un buen festín, además ayuda a que el amasado sea más fácil.

Proceso

Mezcla todos los ingredientes, utiliza tus manos, es bueno sentir la masa y ayuda a cogerle el tranquillo a lo de las masas.

Una vez mezclados los ingredientes procede al amasado, pasa la masa a la mesa y evita la tentación de añadir más harina, al poco de trabajar la masa se irá volviendo más manejable y con un poco de practica te sentirás cómodo con masas mucho más hidratadas que esta.

Existen varias alternativas para realizar el amasado, esta es una masa con una hidratación relativamente baja que debería dejarse amasar sin muchos problemas simplemente plegando y haciendo rodar la masa sobre la mesa, también puedes amasar a intervalos, alternando periodos cortos de amasado (15/30 seg.) y de descanso (10/15 mins), si quieres saber más puedes buscar información sobre el amasado de Dan Lepard, lo importante es que trabajes con suavidad y no desgarres la masa.

Amasa hasta que tengas una masa lisa suave y sin grumos.

Una vez que has terminado de amasar dale forma de bola y deja que fermente, para esto métela en un bol ligeramente aceitado y cúbrelo con papel film, esta primera fermentación debería hinchar la masa casi hasta doblar su volumen, lo que debería tomar algo así como una hora en un sitio templado (veintipocos grados).

Ahora que tu pan ha hecho la primera fermentación, pásalo a la mesa de trabajo y dale forma, para esto se cuidadoso para que no pierda mucho gas, primero aplasta suavemente la masa hasta obtener un disco, luego haz un hatillo, llevando las esquinas de la masa al centro como si estuvieras envolviendo un regalo, una vez hecho esto dale la vuelta a la masa para que los pliegues queden por abajo y con las dos manos gira la masa para darle forma de bola.

Coloca la bola que has hecho, con los pliegues hacia arriba en un banneton, o si no tienes en un bol cubierto con un paño de cocina (de lino o algodón) bien espolvoreado con harina para que no se pegue. Cúbrelo y deja que fermente por segunda vez, lo que debería tomar alrededor de una hora u hora y media.

Durante la segunda fermentación es el momento ideal para precalentar el horno, coloca la plancha de hornear en su interior y pon la temperatura al máximo que permita tu horno, esto es alrededor de 250˚. También puedes colocar una bandeja en la base del horno para hacer vapor cuando el pan se meta al horno.

Justo antes de meter el pan al horno vuelca la masa sobre un papel de hornear, y procede a hacerle unos cortes en la superficie, esto ayudará a que al subir en el horno el pan se expanda por estos cortes, a esto se le llama greñado.

Con la ayuda de una pala de panadero lleva el pan al horno y deposítalo sobre la plancha de hornear. En este momento puedes volcar un medio vaso de agua sobre la bandeja que pusiste en el horno para generar vapor.

Durante los primeros 10 o 15 minutos mantén la temperatura del horno alta, alrededor de 230˚- 250˚, pasado este primer cuarto de hora, retira la bandeja del agua y reduce la temperatura a unos 200˚ y continúa el horneado por unos 25 o 30 minutos o hasta que la base del pan suene a hueco.

Esperamos que disfrutes de tu pan básico, y si quieres más información para comenzar a hacer pan en casa, te recomendamos que visites el foro del pan, y revises la entrada de la receta básica de pan, o la guía básica, tambien puedes revisar las recomendaciones de Pan Para Hoy, sobre como hornear en casa, muy recomendable y bien explicado.

Pan básico 01

 

3 Comments

  • Hola. Muchas gracias po estos consejos. Las últimas veces me ha quedado un pan bastante rico.
    Una pregunta. ¿Pasa algo si el prefermento se queda fuera de la nevera toda la noche? Anoche olvidé guardarlo y no quiero estropear todo el pan.
    Muchas gracias nuevo y enhorabuena por el blog.

    • Hola Sara,

      Muchas gracias por tus comentarios, el pre fermento en esta receta está pensado para mejorar el sabor y las características del pan, no tanto como para hacer de agente levante, así que si bien se puede haber pasado de fermentación (dependerá un poco del tiempo y temperatura ambiente) , tampoco dañaría tu pan, lo que haría yo para decidirme a usarlo o no, es simplemente probarlo en crudo, y ver que sabor de boca te deja, si esta amargo, o excesivamente acido ya no lo utilizaría, hay recetas que utilizan fermentaciones fuera de la nevera por muchas horas, claro que con menos levadura, así que yo que tu aprovecharía de probar, tomar nota, y ver qué resultado da.

      Saludos

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